top of page

LA HISTORIA DE



Kawati nace como un proyecto familiar de cuarentena. Había un negocio que salvar y llegó el momento de reinventarse. Al principio iba a consistir únicamente en añadir alpargatas pintadas a mano a la oferta del negocio familiar, pero cuando desgraciadamente, este tuvo que cerrar sus puertas, Kawati abrió las suyas como un proyecto nuevo que va mucho más lejos.

Y esta soy yo...
Me llamo Rocío, soy estudiante de Publi y la persona que está detrás de este proyecto.
Siempre me ha encantado regalar a mis seres queridos cosas hechas por mí, desde una cajita pintada a mano hasta un cuenco de arcilla para las joyitas. Cuidar hasta el último detalle del envoltorio y poner todo mi cariño para que sea un regalo especial.
Aunque todo empezó como un intento de salvar el negocio familiar, Kawati se ha convertido en un trocito de mí, en un lugar donde volcar mi creatividad, mis ganas de crear, mi pasión por lo personalizado y por lo hecho a mano.
Y poco más que contaros, ¡MUCHAS GRACIAS!
bottom of page















